martes, 23 de febrero de 2016

Comportamiento de Daniel F. Morales, presidente del Patronato de la Feria de Fin de Año de Chilpancingo

Cuentas, Feria
David Martínez Téllez
La Feria de Navidad y Año Nuevo, además de ser una fiesta tradicional en Chilpancingo, dicen algunos que la han dirigido, es un buen negocio. Algo así como fondo perdido, con aportación del gobierno estatal y municipal.

Cualquiera desearía presidirla porque bien planificada da dividendos políticos. Es decir, se gana reconocimiento social.

No recuerdo si José Luis Peralta Lobato en alguna ocasión haya presidido el patronato; lo que bien recuerdo es que amenizaba las funciones del Teatro del Pueblo. A través de estos eventos se dio a conocer entre la población chilpancinguense. Presentaba los espectáculos y cantaba, luego ganó la presidencia municipal.

Entonces no se comentaba de fraudes, desvío o desfalcos. Existía una percepción de anomalías. A lo mejor eran otros tiempos. Tal vez la impunidad o una situación de bonanza.

Hoy la gente exige cuentas, rendición de gastos. Los tiempos han cambiado. La transparencia se deriva, quiero pensar, de la crisis económica que vivimos.

Los mismos políticos del gobierno estatal claman por conocer cómo se gastó el dinero la administración anterior (Rogelio Ortega), porque dicen dejó sin dinero las arcas. Otros políticos exigen saber en qué se usó el recurso económico en el periodo de Ángel Aguirre Rivero, porque sospechan anormalidades.

En caso de que persistan las anomalías invocan castigo para los responsables. Sí, así debe ser.

Los adversarios o contrincantes, en el fondo, están de acuerdo porque se dilapidan los dineros. Sin embargo, solicitan un agregado: equidad. Que sea pareja la determinación. Guillotina (palabra literaria) a los desfalcadores.

Y aquí debería meterse al actual presidente del patronato de la Feria de Navidad y Año Nuevo, Daniel F. Morales, por supuestos absurdos en la presentación de sus gastos en esa institución. Y escribo extraños porque el documento que presenta para justificar sus consumos generales presenta hojas donde, según Daniel Morales, especifica el concepto y enseguida la cantidad. Eso es todo.

No se sabe, por ejemplo, quiénes son los proveedores. Como tampoco se conoce la facturación.

En su petulancia declara que ya sabe el cabildo de su informe y con presunción nos indica que no existe una ley que obligue a mostrar en detalle los gastos como presidente del patronato. En este rubro apunto que desconozco si un artículo le obligue a informar.

Pero en donde miente es en el renglón donde alardea que ha subido la información a transparencia del H. Ayuntamiento. Visito la página y está vacía. http://transparenciachilpancingo.com/index.php/transparencia-municipal/itemlist/category/49-patronato-de-la-feria-de-navidad-y-ano-nuevo.html


Ante su pompa como servidor público o funcionario, sólo me resta comentar que Daniel es un timador, imagen que cargará frente a la pequeña comunidad chilpancinguense. Es, su problema, porque se lleva a cuestas, según Novedades de Acapulco (22 de febrero), 9 millones de pesos.

Con humor ácido el maestro en leyes, Miguel Ángel Parra Bedrán sintetizó el informe de Daniel Morales: es un despacho "de Pueblo, dinero que entró, dinero que se gastó".

1 comentario:

  1. Cierto. Feria de pueblo, sin rendición de cuentas, pero con dinero público.

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