Conclusión: el proceso enseñanza aprendizaje fue la enorme
pérdida en el conflicto magisterial contra el gobierno estatal.
Ahora, al evaluar, desde una visión política, quién perdió
entre esos dos contendientes, perdóneme usted, fueron los profesores.
Existe la percepción de que los triunfadores del conflicto
fueron los maestros porque les pagaron, consiguieron gratuidad, congelaron sus
derechos laborales y la evaluación será regional.
A pesar de que no trabajaron durante un mes, el gobierno
estatal les va a cubrir sus salarios, según producto de la presión ejercida
durante este tiempo.
En realidad el dinero ya se encuentra presupuestado, así que
si no les hubieran pagado, el recurso o se lo queda la burocracia o se gasta en
viáticos o desaparece. No creo que hayan pensado en invertirlo en
infraestructura.
Aunque a algunos abogados no les guste, la gran conquista de
este movimiento es que se haya legislado para que las cuotas para todo el nivel
básico se eliminen. Es cierto que lo “gratuito” ya se encuentra en el artículo
tercero constitucional; sin embargo, en lo cotidiano se cobraba bajo cualquier
pretexto. Ya sea para una cooperación, principalmente, arreglar los baños o
cualquier necesidad de obra para la escuela.
También se llegaron a extremos de esa “cuota” para
chantajear con inscripciones, calificaciones o la entrega de cualquier
documento oficial.
El que se haya elevado a nivel de ley secundaria la
eliminación de la cuota evita desvío de recursos por parte de la burocracia
educativa y que el recurso etiquetado se entregue a la escuela. Evidentemente
no es suficiente que esté inscrita en la Constitución federal o local esa
eliminación de la cuota, falta que los padres de familia la conozca para poder
ejercerla.
En esa difusión de los derechos de los padres de familia
para no cubrir la famosa cuota les corresponde a los mismos profesores. Si en
alguna escuela llegaran a solicitar una cuota por parte del director o del
comité de padres o cualquier profesor y no se hiciere la denuncia, tendrían
responsabilidad los profesores cetegistas por no divulgar el beneficio de esta
lucha.
Reinsisto no basta con que se encuentre en la ley –como
muchos derechos- sino que deben conocerse y luego ejercerlos.
En lo que respecta a la evaluación con la intención de
quitarles el trabajo, dicen los profesores, que ya no será de esa manera. Pero
lo que sí estipula la reforma educativa es que luego de varias evaluaciones
reprobatorias, el maestro, tendría que someterse al criterio de un Instituto.
Órgano creado como cualquier organismo con fines políticos,
tal y como sucede con IFAI o a nivel estatal IEEG y TEEG. Además de que surge
la duda de quiénes lo integrarán y bajo qué fórmula serán nombrados.
Si los profesores han pensado que con el plantón mensual ya
quitaron esa condicionante de perder el empleo para eternizarse en su plaza,
están equivocados. La evaluación será regional pero está supeditada a que sea
aprobatoria. Y esto no lo divulgan los líderes entre sus bases.
En donde aprecio un retroceso educativo es precisamente en
la evaluación regional, porque ya estamos insertos en un mundo global. Ni modo.
Interesa más lo que están realizando otros países que han logrado incrementar
la venta de sus productos, que lo que está pensando con su cultura.
Pongo como ejemplo La India. Se ha volteado a observar cómo
están vendiendo la diversidad de productos en comparación de lo que han
realizado con su cultura religiosa. Sucede lo mismo en el caso Chino.
Las costumbres y hábitos de ambos países son milenarias y lo
realizan con enorme responsabilidad, sin embargo, hasta hace unos años se
estaban muriendo de hambre. No le atinaban a destacar como naciones en
desarrollo.
Algo similar le pasa a México. Posee una enorme cultura y
hasta diversa. Pero hasta este momento no ha podido identificar de qué es capaz
de ofrecer, en productos de consumo, al mundo.
Desgraciadamente un pueblo no destaca sólo por su forma de
pensar, sino por su capacidad productiva.
Con esa propuesta de regionalizar la evaluación, insisto,
estamos diciendo que no somos capaces de ver hacia el futuro. Que nos
encerramos en nuestro interior y que nos resistimos a voltear los ojos a
observar lo que pasa en otros lados.
Ese egoísmo lo pagó muy caro China. Tenía un enorme
desarrollo cultural y productivo. En su soberbia se encerró literalmente.
Cuando salió a ver lo que acontecía fuera de su muralla se dieron cuenta que se
habían atrasado. En ese nivel nos estamos reflejando los guerrerenses.
Se dice que los guerrerenses son de avanzada; perdón, no lo
creo porque estamos demostrando que somos más bien atávicos. Y bajo este signo
es que hemos sido la región más atrasada del país.
En ese sentido sostengo que con el movimiento magisterial
salimos perdiendo todos los que vivimos en Guerrero. revistaa@yahoo.com
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